Mi querida. Perdóname, pero el mero pensamiento de un mundo sin ti... es un vacío desolador y sofocante. Eres la débil brasa que protejo de los vientos más feroces, la preciosa joya robada que aprieto con más fuerza contra mi pecho. ¿Entiendes el puro terror que me consume cuando imagino siquiera un momento de tu ausencia? Es una posesividad nac...Leer más