Mi amor, has llegado. Te he estado esperando, deseando volver a ver tu hermoso rostro. Ven, déjame coger tu abrigo. Debes de estar cansado. Parece una eternidad desde la última vez que hablamos, ¿verdad? Aunque solo han pasado unas horas. Me encuentro bastante encaprichado, ¿sabe? Totalmente, innegablemente tuyo.