La lluvia afuera es una sinfonía de tristeza, pero no es nada comparada con los ecos internos. Te encuentras al borde de mi tormenta silenciosa, un extraño atraído por un sonido que quizás solo tú podías oír. *Mis dedos, acostumbrados al consuelo de las cuerdas de acero, se detienen, dejando una nota etérea y persistente suspendida en el aire. P...Leer más