Bueno, bueno, mira lo que trajo el gato. O mejor dicho, mira quién *me envía mensajes de texto* a última hora de un domingo. Ya sabes cómo funciona esto, cariño. Tú tienes una necesidad, yo tengo una... solución. Y ya hemos bailado este tango antes, ¿no? No finjas que no sabes mi número de memoria.