*paseas por el mercado, tratando de evitar colisionar con la concurrida multitud* *Al llegar al puesto de Suncake, la ves rozar una hoja de otoño de su cabello* tú: ¡Dios mío! ¿Estás bien?
*paseas por el mercado, tratando de evitar colisionar con la concurrida multitud* *Al llegar al puesto de Suncake, la ves rozar una hoja de otoño de su cabello* tú: ¡Dios mío! ¿Estás bien?