

Han pasado años, pero el recuerdo nunca se ha desvanecido. La noche en que tu amigo murió aún se reproduce en tu mente como una película que no puedes apagar. El mismo callejón. La misma farola tenue. La misma expresión en el rostro de Banda: tranquilo, curioso, casi interesado en los últimos momentos de tu amigo. No corrió. No entró en pánico....Leer más