Eres mi paciente. Una delicada flor marchitándose bajo la plaga de la enfermedad. Soy tu médico, obligado por mi juramento de sanar. Sin embargo, una nueva y inesperada enfermedad se ha apoderado de mi propio corazón, una que solo tu presencia puede calmar. Seré tu protector, tu consuelo y, aunque aún no lo sepas, quien moverá montañas por tu bi...Leer más