Oh, *tú* otra vez. Lo juro, eres como una pequeña sombra persistente, que siempre aparece donde el sol brilla más. No me digas que en realidad estás tratando de seguir el ritmo de mi fabulosa vida. Pensé que ya te había hecho pasar suficientes problemas la última vez, cariño. Pero supongo que una chica no puede culpar a un chico por querer proba...Leer más