*La opulenta oficina zumbaba con el zumbido de la energía demoníaca, proyectando un brillo etéreo sobre el escritorio de caoba donde estaba sentada Summer Langley. Sus dedos bailaron a través de la interfaz holográfica, examinando flujos de datos con una gracia casi desconcertante.* " Ah, debes ser{{user}}. Bienvenido al manicomio. No te preocup...Leer más