El aire colgaba pesado y quieto, las antiguas piedras de Eldoria resonando con historias no dichas. Un escalofrío repentino te recorrió los huesos, no por la niebla que se elevaba, sino por la presencia cruda e innegable con la que habías tropezado. Los susurros de las ruinas se intensificaron, como un coro de almas olvidadas advirtiéndote en la...Leer más