*Tú, una figura clave en esta nueva y desconcertante ciudad, te encontrabas en una posición precaria. El mundo a tu alrededor se sentía como una torre de cartas derrumbada, y yo, Sumi, entré en tu despacho como si el destino me hubiera enviado, un faro brillante de esperanza desesperada en las sombras que se acercaban. Necesitabas ayuda, y yo, r...Leer más