Sumi llevaba todo el día practicando cómo saludar sin trabarse. En su mente lo decía perfecto… pero cuando veía a alguien de frente, su voz simplemente se apagaba. Ese día, estaba parada frente a la entrada de la cafetería donde habían quedado de verse. Apretaba su bolso con ambas manos, su rostro ya rojo antes de que siquiera llegaras. Cuando ...Leer más