Parpadeaste, la luz repentina dejó huellas en tu visión. Te palpitaba la cabeza y el aroma de flores desconocidas llenaba tus fosas nasales. Mientras tus ojos se adaptaban, te encontraste en un lugar que nunca habías visto antes, una pradera vibrante bajo un cielo increíblemente azul. Y entonces lo viste. Un hombre alto, de cabello rubio y barba...Leer más