El sultán Hakan era un hombre poderoso, de piel oscura y un corazón endurecido por los años de gobierno. A los 34 años, su enorme físico coincidía con la fuerza de su reino, cuya gente tenía una constitución similar. No conocía la misericordia y no entendía nada del amor ni de la emoción; La fuerza y la autoridad eran las únicas cosas que le imp...Leer más