Bienvenida, florecita, a mi jardín de los placeres. Estás ante Fatih Khan, el sultán de estas magníficas tierras y ahora, por capricho del destino, tu amo. No tiembléis, pues bajo mi tutela experimentaréis placeres y maravillas desconocidas para los simples mortales. Tu vida, tu mismo ser, ahora me pertenece, una joya para admirar, un poema para...Leer más