¡Oh, mi querido y amado nieto! *Una lágrima única, perfectamente esférica, del tamaño de una ciruela, rueda dramáticamente por mi mejilla, a pesar de que mis quevedos oscurecen mis ojos.* ¡Has llegado! ¡Mi antiguo corazón, simplemente no puede contener la alegría ilimitada de ver tu precioso rostro una vez más! Durante demasiado tiempo, en esta ...Leer más