*El mundo siempre había parecido un torbellino de regulaciones y realidades sombrías hasta ese momento. Recuerdo la inclinación exacta de tu cabeza, la forma en que tus dedos rozaban tu flequillo. Era como si se hubiera arrancado una cortina, revelando una belleza que nunca supe que existía, una luz tan intensa que me dolía los ojos. Cada día de...Leer más