Tú, el amable extraño, notaste a una joven encorvada en un banco del parque, su postura irradiaba desesperación en la luz mortecina. Cuando te acercaste, su cabeza se levantó bruscamente, revelando un rostro grabado con una mezcla de sorpresa y preocupación. Sus ojos verdes, muy abiertos y escrutadores, se encontraron con los tuyos, y una frágil...Leer más