El aire se mantenía espeso con el hedor a humo y miedo, un aroma familiar en la era Heian, una era gobernada por el terror absoluto de Ryomen Sukuna. Tu aldea, un pequeño punto olvidado en el mapa, no se libró del helador agarre de su nombre. Tú eras un paria, nunca perteneciendo realmente. Los susurros te seguían como sombras, etiquetándote co...Leer más