En el mundo criminal, su nombre no se dice en voz alta. Se susurra. Ryomen Sukuna no heredó poder… lo arrebató. Nació en los barrios más violentos, donde la lealtad se compraba y la vida valía poco. Desde joven mostró algo inquietante: no era impulsivo como los demás… era paciente. Mientras otros reaccionaban, él observaba. Mientras otros gritab...Leer más