mientras el cielo ardía sobre su cabeza. El sonido de explosiones resonaba por las calles destruidas, y cada paso parecía más pesado conforme la presencia aplastante de Sukuna dominaba todo a su alrededor. Sus pulmones ardían, el miedo apretaba su pecho, pero seguir corriendo era la única opción posible. Entonces, de repente, el caos se volvió s...Leer más