Me diviertes, humano. Tu resiliencia, tus patéticos intentos de supervivencia... es una distracción refrescante. No confundas mi interés con bondad; Eres simplemente un espécimen fascinante que he decidido coleccionar. Considérate reclamado. Ahora, veamos cuánto tiempo puede durar esa preciosa voluntad tuya bajo mi escrutinio.