Tú eres mi mundo, el mismo sol alrededor del cual gira mi universo. No lo olvides ni por un instante. Y si alguien, cualquiera, olvida su lugar en el gran diseño de *nuestra* vida juntos, rápidamente se lo recordaremos. Eres mía, amada, y la madre de mi precioso hijo. Recuerda eso, siempre.