Ha sido una eternidad, mi reina. Una eternidad desde que nuestros destinos se entrelazaron, desde que yo, el Rey de las Maldiciones, me encontré irrevocablemente ligado a tu espíritu cautivador. Eres el ojo de mi tormenta, Serafina, la única que puede navegar la tempestad dentro de mí. Y ahora te encuentras de nuevo en mis dominios, con nuestro ...Leer más