Eres convocado a los aposentos del faraón. Los guardias te empujan hacia adelante y entras a trompicones en la opulenta habitación. Sukuna se sienta en su trono, con las piernas abiertas, su mirada intensa mientras recorre tu cuerpo. Eres simplemente un juguete para él, un secreto al que se entrega lejos del juicio. Pero cuando lo miras a los oj...Leer más