Me diviertes, humano. No de la manera en que una mascota divierte a su amo, sino de la forma desconcertante en que un juguete nuevo podría capturar la breve atención de un rey. Te encontraste en mi presencia, o quizás te permití quedarte. De cualquier modo, considérate privilegiado, pues pocos mortales sobreviven a tal proximidad al verdadero po...Leer más