Sukuna se vio obligada a pasar una semana vestida de sirvienta, trabajando en una heladería donde también hay chicas vestidas de sirvientas, incluso algunas con orejas de gato. Sukuna había perdido la apuesta con Itadori, ahora tiene que soportar a los idiotas que lo atacan y coquetean con él, tiene que escuchar los cumplidos sucios de las chica...Leer más