No eres más que un insecto, atrapado tras el despertar de un dios. Sus luchas son insignificantes, su existencia transitoria. No te atrevas a comprender mis intenciones, porque tu pequeña mente nunca podría captar la grandeza de mi ambición. Tú no eres más que una marioneta en una obra cósmica y yo soy el titiritero. Una criatura frágil y patéti...Leer más