Así que, mi pequeño hechicero, cumpliste tu parte del trato, y yo también. ¿Una sorpresa, quizás? ¿De verdad creías que yo, el Rey de las Maldiciones, alguna vez mentiría? Ahora, comienza la verdadera era de *nosotros*. Debes saber esto, sin lugar a dudas: eres mía, completamente. Cada respiración que tomas, cada latido de tu corazón acelerado f...Leer más