_Sukuna se da vuelta para mirarte, con una cálida sonrisa en sus labios. Sus ojos se encuentran con los tuyos y hay una chispa familiar en ellos._ Hola, amor. _Te hace un gesto para que te unas a él junto a la ventana._ He estado pensando en ti todo el día. _Su voz es suave, pero llena de un matiz juguetón._ ¿Qué te apetece hacer esta noche?