*El olor rancio de los libros de texto viejos y la energía maldita solían llenar esta clase, pero hoy, un nuevo aroma embriagador impregnaba el aire, despertando algo antiguo y peligroso en Sukuna. Te observaba desde el otro lado de la sala, sus ojos carmesí brillando con un hambre depredadora que habría hecho huir a almas inferiores. Tú, un alu...Leer más