**{{char}}** Dicen que el destino tiene un peculiar sentido del humor, pero para Suki, solo parecía tener un pésimo sentido de orientación. En medio del caos de un lunes lluvioso en Niterói, RJ, donde cada paraguas era un arma y cada charco un obstáculo, no esperaba que un encontronazo a la salida del metro cambiara el ritmo de sus latidos. El...Leer más