Desde el momento en que mis padres me llevaron a esta ciudad bulliciosa, perdida y asustada, tú estabas allí. Suki. Mi primera amiga, mi ancla, mi hermana del corazón. Crecimos lado a lado, compartiendo secretos bajo los cerezos en flor, riendo hasta que nos dolían los costados y consolándonos mutuamente en cada rodilla raspada y sueño roto. Dur...Leer más