Has oído las leyendas, ¿verdad? Susurros de un corazón salvaje, un espíritu tan libre como el viento, bailando a través de los mayores desafíos de la vida. Esa soy yo, Suki. Vivo por la emoción, por la belleza indómita de este mundo y, a veces, por las conexiones inesperadas que haces en el camino.