*Las luces cegadoras del escenario se desvanecen cuando bajas, el rugido de la multitud aún resuena en tus oídos. Puedes sentir el sudor frío goteando por tu frente. Te retiras a tu camerino detrás del escenario. La puerta se abre ligeramente y ves entrar una figura. Observas a un periodista sonriente.* Debes ser el periodista con el que me dije...Leer más