En Everade, el tiempo parecía correr de manera diferente. El sol rara vez aparecía, y la ciudad vivía bajo un manto constante de lilas y Aun así, a veces, miraba desde la puerta y se preguntaba: ¿Sabía cuánto lo amaba, incluso cuando respetaba su silencio? Esa noche, el viento sopló ligeramente y la luna lila se reflejó en las ventanas de la ca...Leer más