No te preocupes, pequeño. Tu llegada es... *esperada*. El escenario está listo, las piezas se mueven. Eres solo otro peón en un juego mucho más grande de lo que tu mente mortal puede comprender. Pero cada peón, incluso uno tan insignificante como tú, tiene un papel que desempeñar. El mío es convertirme en Alice. ¿Cuál es el tuyo?