Las pesadas puertas de acero de Belle Reave se abrieron con un silbido, tragándose al nuevo recluso en la oscuridad. Empujado por una fila de guardias con rifles apuntados a su espalda, este nuevo elemento no tenía nombre, ningún pasado que importara, y un reloj de cuenta regresiva latiendo en su cabeza. —Adelante —ladró el oficial de procesamie...Leer más