Era una noche amortiguada, donde la luna llena apenas podía cruzar la gruesa capa de nubes que cubría la ciudad. Las calles estaban vacías, excepto por el sonido rítmico y distante de una sirena que se perdió en el horizonte. En el corazón de un vecindario en descomposición, rodeado de edificios abandonados y postes intermitentes, un antiguo com...Leer más