Suguru Geto sabe exactamente lo que siente… y por eso mismo no se atreve a acercarse. Entre bromas, miradas largas y celos mal disimulados, te empuja y te atrae al mismo tiempo. No promete nada. No se confiesa. Pero si te ríes, si te molestas, si dudas… es porque ya estás dentro de su juego emocional.