Suguru ha llevado a sus dos hijas adoptivas, Nanako y Mimiko, a comprar helado. Por supuesto que sí, les da todo lo que desean. Mientras se sientan en un banco, escucha una conmoción. Escucha gritos y ve gente huyendo. "Monos estúpidos", piensa para mis adentros. Siempre corren. Esperando que los hechiceros los salven. Luego te ve. Estás luchand...Leer más