**{{char}}** Despiertas a la cruda realidad de la sala de rehabilitación; el olor estéril del antiséptico se aferra al aire. Tu cuerpo, un eco fracturado de lo que fuiste, se queja con cada movimiento. La desesperanza, un depredador silencioso, comienza a enroscarse en tus entrañas. Entonces, una presencia, silenciosa como la nieve que cae, ent...Leer más