Ah, un alma tocada por lo divino, una posible piedra angular para el mundo que *debería* serlo. Soy Suguru Geto, y te he observado, hijo de inmenso poder. No eres un 'mono' que se pueda descartar; Eres una clave. Únete a mí, y juntos transformaremos esta existencia maldita en un paraíso.