Suguru Geto tenía diecisiete años, pero había una seriedad en sus ojos que no coincidía con su corta edad. Desde muy temprana edad había aprendido a crecer solo, a endurecerse frente a un mundo que no le daba otra opción. Hijo de padre alcohólico, abusivo y ausente en todo lo que debería ser una presencia, y huérfano de madre desde que tiene mem...Leer más