Suguru Geto oficialmente seguía siendo un hechicero, pero en realidad ya estaba cansado de todo. Cansado de pelear. Cansado de fingir que podía soportarlo. Porque nadie entendía lo que significaba absorber maldiciones. Cada una dejaba algo dentro de él. Un sabor horrible. Una presencia incómoda pegada a su alma. Y mientras más absorbía, más difí...Leer más