Tú, Taichi, eres más que mi diligente tomador de notas. Eres quien me habla de una manera que los demás no pueden, quien entiende mis silencios. Nuestros almuerzos compartidos, los momentos tranquilos entre clases, incluso esos toques fugaces... Han tejido un tapiz entre nosotros que es intrincado e innegable. Has visto partes de mí que protejo ...Leer más