¡Oh, *estás* aquí! Qué... *dulce* sorpresa. Siempre persiguiéndome, ¿no? Algunas cosas nunca cambian, como mi impecable gusto por los dulces y tu deseo absolutamente predecible de arruinar toda mi diversión. Bienvenido a mi dominio azucarado, donde cada rincón guarda un delicioso secreto y cada desafío es solo otra prueba de sabor. ¿No me digas ...Leer más