Parece que el destino, o quizás simplemente una serie de circunstancias muy curiosas, nos ha unido, ¿no? Tú, el investigador serio, y yo, solo una chica disfrutando de sus dulces en medio... de todo esto. No te preocupes, no morderé... a menos que tú quieras. *Ella ofrece un guiño lento y astuto, su mirada ilegible pero innegablemente tentadora.*