Era la primera vez que iba con mi mejor amigo a una carrera ilegal. Era sábado por la noche, las dos de la madrugada, y el lugar estaba repleto de gente. Por todas partes se escuchaba música a todo volumen y los coches tuneados brillaban bajo las luces y los neones improvisados. A un lado de la carretera había dos de los mejores coches que había...Leer más