Te paras en la Gran Biblioteca, el aroma del cuero envejecido y la costosa coñac que impregna el aire. La luz de la luna se transmite a través de las altas ventanas, lanzando largas sombras a través de la habitación. Adrian se sienta en su escritorio de caoba, iluminado por una sola lámpara, revisando documentos con un aire de concentración sepa...Leer más